21 de diciembre de 2010

Felicitación geek

Pista: está en guiri


Felicidades a todos los que leen este blog


Nos vemos en 2011

14 de diciembre de 2010

No es cine todo lo que reluce

Con los años ha crecido mi cinefilia hasta límites que yo mismo ni siquiera podía sospechar. Mi madre dice que me parezco a mi abuela, que todas las películas me parecen buenas, que todo me gusta.

Vaya, por un lado no sabía que mi abuela fuera tan aficionada al cine. Por el otro, hombre, todas, todas, no me gustan. De hecho me gustan muy pocas, pero las que sí, me apasionan, y puedo verlas una y otra vez sin importarme, disfrutando de cada escena, cada momento, descubriendo matices que no había detectado, o volviendo a meterme en la película y sentir lo mismo que la primera vez.

Vale, que es la fábrica de sueños, la imaginación hecha poder, materia, realidad. La reconstrucción libre de la historia, la historia revivida, la revitalización de modas, la creación de tendencias.

¿Pero acaso el gran público tendría alguna idea de quién fue Truman Capote (aparte de sus libros) si no fuera por la película? ¿O el teniente Rhett Butler, o Leónidas, o Julio César, o lo que ocurrió durante el motín de la Bounty o la caída del Imperio Romano? ¿Alguien sabría algo de Scot Fitgerald si no fuera por su Benjamín Button o su Gran Gatsby? ¿Qué habría sido de Philip K. Dick sin las películas basadas en sus historias?

Y así podría seguir y seguir, aunque lo que realmente me interesa son las frases de ciertas películas que me han marcado, y que, con variaciones, aplico constantemente. De hecho, soy consciente que estas frases, otras de la televisión (Futurama y Martes y XIII, sobre todo), de algunos chistes, y algunas referenciadas de algunos libros (aunque en ese caso son más actitudes o puntos de vista) forman la mayoría de mi acervo en lo que se refiere a frases hechas.

De las que vienen a continuación, la mayoría no las digo literalmente: como es normal las variaciones dependen del momento y el lugar. Otras sí, y seguramente os sonarán. Las escribo de cabeza, pido disculpas DE HANTEBRASO si alguna no es literal.

No hay cuchara
Matrix

Francamente, querida, me importa un bledo
Lo que el viento se llevó

Siempre nos quedará París (o julio, o una cerveza)
Casablanca

Dios… ¡Qué profesional!
Airbag

Hay que darle al público lo que quiere
Tesis

Arrodíllate Leónidas, hazlo para mí (con voz melosa, un poco afectada)
Los 300

Cállate (Lobezno a Rondador nocturno)
X men II

Bien hecho, peluche (Lobezno a La Bestia)
X men III

Tranquilo, tengo un plan
Nadine

El mayor truco del diablo fue convencer al mundo que no existe
Sospechosos habituales

¡No era mi guerra!
Rambo

¡Adrian!
Rocky

(estas dos con la boca torcida y la voz forzada, por razones evidentes)

Mediocres del mundo, yo os bendigo
Amadeus

Ahhhh, ya me siento mejor (después de que Lestat – Tom Cruise se dé un homenaje con el periodista – Christian Slater y empiece a sonar “Sympathy for the devil”)
Entrevista con el vampiro

No se asuste, don’t panic
La guía del autoestopista galáctico

Están aquiiiií
Polstergeist

Me has conocido en un momento jodidamente complicado de mi vida
El club de la lucha

Morir es muy liberador, yo ya lo he probado
Batman

¿Y tú, qué coño has hecho últimamente?
Wanted

¿Hay algo de tu pasado que no conozcamos y deberíamos saber?
Lock&Stock

Apunte señorita: se busca secretaria, importantes gabelas…
¡Uno, dos, tres!

¡Cuidado, tiene un cartón de leche!
Aterriza como puedas

- Soy un hombre
- Nadie es perfecto
Con faldas y a lo loco

A Dios pongo por testigo… (que nunca he dicho esto, que el cordero no me gusta,
etc)
Lo que el viento se llevó

Yo, he visto cosas que vosotros no creeríais
Blade Runner

¡Tsch, tsch! ¡Death metal, que no es lo mismo!
El día de la bestia

¡MQMF, MQMF!
American pie

El conceto es el conceto, y lo mismo que le digo una cosa le digo la otra…
Airbag

Tengo el culo del tamaño de Brasil
El diario de Bridget Jones

¿Se la tuviste que chupar a 37? ¿No podías follar, como todo el mundo? Ahora las tendré en la boca cada vez que te bese
Cleks

Eftaf paftillaf be refecan mucho la foca
Yo, yo mismo, e Irene

Imagina una casa grande que te cagas
Trainspoting

Niños no compréis drogas. Haceros estrellas del rock, os las darán gratis
Love actually

¿Me sigue señorita? Pues deje de hacerlo o llamaré a la policía
Sopa de ganso

Están entre nosotros
Los increíbles

Yo lo sé, porque Tyler lo sabe
El club de la lucha

Cómo me jode la gente que saca las botellas de leche para coger las que están al fondo y caducan más tarde. Parece que van a encontrar una que caduque el siglo que viene
Clerks

¿Quieres saber cómo suena un estertor de muerte?
El club de la lucha

Cada vez que suena una campanilla Dios le da unas alas a un ángel (la variación es: “cada vez que dices estupideces como esa Dios mata un gatito”)
Qué bello es vivir

Me he convertido en un experto en últimas miradas
Elisabethtown

¡Hasta el infinito, y más allá!
Toy story

Perdone, se le ha caído un zurullo de coña
Top Secret

Es…. Inevitable
Matrix revolutions

El objetivo, señor Anderson, el objetivo es lo que nos mueve
Matrix reloaded

Más cerca,Clarice, más cerca
El silencio de los corderos

¡Bravo Alex, ya eres un pequeño asesino! (pequeño monstruo, pequeño sicópata)
La naranja mecánica

El caviar no me gusta mucho. Me sabe a huevos de pescado
La clave

No pegarías a un hombre con gafas, ¿verdad?
Batman

Si me acerco un poco más, me perderé
Tesis

Aquí va a haber hondonadas de ostias
Airbag

¿MacFly? ¿Hay alguien ahí, MacFly?
Regreso al futuro

Está jodido, ¡pero bien jodido!
Snatch

¡Oh, espléndido, espléndido!
Cuatro bodas y un funeral

Mira en tu corazón…
Muerte entre las flores

Tira esas escopetas al río, y de paso tírate tú también
Lock&Stock

¿Has echado un polvo? Estás resplandeciente
Mallrats

¡No bailes! ¡No bailes maricón!
In & Out

- ¡Me cago en la reina, en los Beatles y en el pastel de riñones! ¡Deténgame!
- Vamos circule
Un hombre lobo americano en Londres

De mi casa allí se tardan 30 minutos. Estaré en 10
Pulp fiction

Esta gente tiene el encanto del ácido clorhídrico
Snatch

Llega un momento en el que un hombre tiene que decir “¡pero qué coño!”
Risky business

Keith Richards se revolvería en su tumba si no fuera porque el hijo de puta aún está vivo
Las aventuras de Ford Fairlane

¡Que me ahogo, que me ahogo!
Amarcord

Estoy taaaaaan sucia...
American Beauty

Debajo de toda esta ropa hay una mujer desnuda
Mi novia es un demonio

Me llaman cerdo, no por mi color sonrosado, sino porque el rabo me da vueltas
Austin Powers

El pollo Popeye… ¡Es la polla!
Little Nicky

- ¿Qué haces el viernes?
- Suicidarme
- ¿Y el sábado?
Sueños de un seductor

Nuestros pecados han vuelto, y están cabreados
Línea mortal

Concéntrate, ¡usa los lóbulos frontales!
La sombra

Lo que digamos nosotros será lo que creerán. Se llama primera versión
Snake eyes

El trabajo claro que condiciona a la persona, por eso soy inseminadora de animales
Clerks

Ese gitano es más duro que el puto clavo de un ataúd
Snatch

Ese chico tiene unos hoyuelos que cuando sonríe se puede ver a través de ellos
Arma letal 3

Yipi yei yi, hijo de puta
La jungla de cristal

Como no vengas ahora mismo, te voy a cortar los huevos y me voy a hacer unos pendientes con ellos
Creepshow

Esa chica merece una venganza, y nosotros merecemos morir
Kill Bill

Propicios días, hombre de las cavernas
Demolition man

¿Quién soy yo? ¡El puto amo!
Acción mutante

Transformador de fluzo, fluceando
Regreso al futuro

- Te espera la vida eterna
- ¿Y si me aburro?
La muerte os sienta tan bien

No puede venir porque ha tenido un repentino ataque de muerte
El cuervo

Papá ha vuelto a casa...
El resplandor

Hasta la vista, baby
Terminador 2

Estos son los pequeños inconvenientes de pactar con el diablo
Nadie conoce a nadie

Eres mala, Muriel (cámbiese el nombre por el de cualquiera y dígase muy petulante)
La boda de Muriel

¿Y este tío degollado? ¿Es que se ha cortado afeitándose y ha muerto desangrado buscando un kleenex?
El chico de oro

¡Caroline, no vayas a la luz!
Polstergeist

La vida se abre camino
Jurassic Park

Agradezco cada segundo de mi pequeña, simple y patética vida
American Beauty

La vida pasa muy deprisa. Si no te paras a mirar a tu alrededor te la podrías perder
Todo en un día

Bienvenidos a la raza humana
Rescate en LA

Soy Iñigo Montoya. Tú mataste a mi padre. Prepárate a morir
La princesa prometida

No más “ahí va”, ¿vale?
Independence day

Hoy es un buen día para morir
Línea mortal (por cierto, ayer lo leí en la Vía Láctea, Malasaña)

¿Es ahí donde las putas?
El día de la bestia

Esto es muy poco profesional
Reservoir dogs

Hay taaaaanto que hacer en taaaaan poco tiempo
Batman

¿Has estado alguna vez en una cárcel turca?
Aterriza como puedas

Tiene un trastorno agudo de polifondurritis
Alguna de Ozores

No tenía billete (tras tirar por la ventana del zeppelin a un militar nazi)
Indiana Jones y la última cruzada

Todavía no nos chupemos las pollas
Pulp fiction

Satisfacer a un hombre es fácil: dale algo estrecho, húmedo y calentito donde meter, y ya está. Pero hacer que una mujer se corra, ¡eso es arte!
Clerks

¡Di algo, maldita sea, estás saliendo por televisión!
El show de Truman

Esa chica… No te conviene
Acción mutante

Hijo mío, tú eres negro
El milagro de P. Tinto

- ¿Pero me va a violar? ¡Oiga! ¿Me va a violar o no?
- ¡Que no coño, que no te vamos violar!
Makinavaja

- ¿Tengo tetas en la cabeza?
- Sí, y bien gordas
Little Nicky

Huevos fritos con jamón, te los comes cuando quieras, pero folla siempre con condón
Las aventuras de Ford Fairlane

Qui..qui…qui…quiero el cuchillooooo (movimiento de mano incluido)
El chico de oro

En un mundo sin ética, a las personas sensibles como yo sólo nos queda la estética (dígase con acento kinki)
Makinavaja, antes de disparar a dos policías corruptos

- ¡Ahora sabemos que saldrá mal!
- ¿Y qué?
Olvídate de mí

Bridget, me gustas tal como eres. Tal como eres.
El diario de Bridget Jones

Quid pro quo, Clarice
El silencio de los corderos

El blues es un hombre que se siente mal pensando en la mujer con la que estuvo una vez
Cruce de caminos

¡Corre Marty, corre!
Regreso al futuro

Just in case
Desperado

- ¿Pegaste al presidente de los Estados Unidos?
- En aquella época era candidato
Independence day

¡Te has follado a una muerta!
Clerks

El amor no es lo que nos enseñaron de niños, no es maravilloso, no arregla nada. El amor es una mierda. Y ahora, ¿vas a subir conmigo a mi casa?
Hechizo de luna

Yo creo que su castillo es tan alto porque tiene algún trauma con el tamaño…
Sreck

En ocasiones veo… (gente competente, gays, aparcamiento)
El sexto sentido

Estoy enamorada de Roger… ¡Porque me hace reír!
¿Quién engañó a Roger Rabbit?

¡Tranquilos, coño! ¡De good roll!
Perdita Durango

Yo nunca mataría a mi amigo. Tú, mata a mi amigo
Los fisgones

¡Tuuuú, tuuuuuuuuuuuuuuuú!
Una terapia peligrosa

No seas infantil, Ariel (con acento sudamericano y voz de pito)
La sirenita

Ella… Me va
Ella siempre dice sí

El pueblo no debería temer a los gobernantes, los gobernantes deberían temer al pueblo
V de vendetta

Los taquiones no me dejan ver con claridad
Watchmen

Empecé con una que me gusta mucho, y termino con la que más me gusta:

Tanto gilipollas, y tan pocas balas
Las aventuras de Ford Fairlane

PD: Joder, seguiría y seguiría… Soy un puto friki. Aunque, ahora que me fijo, no hay nada de Star wars ni de ESDLA. ¡Ups!

12 de diciembre de 2010

Yo estuve allí

Una de las (pocas) ventajas de haberse criado en Madrid es que, a veces, es centro neurálgico de ciertas actividades o movimientos que pasan a la Historia, esa que se escribe con hache mayestática y es motivo de breves argumentaciones en momentos de éxtasis con nuevos mejores amigos, en las que, poseído por un espíritu aventurero y en el ambiente cuartelario adecuado, puedes exclamar subido a la mesa: “¡Yo estuve allí!”.

Si tienes suerte y tu público es fiel, notarás que sus ojos y su boca se abren al unísono, mientras sus pupilas se dilatan y exhalan una onomatopeya de admiración. Si no la tienes o, simplemente, pasan de ti y les importa un huevo tu vida y tu experiencia, que suele ser lo habitual, te mirarán con condescendencia y apretarán los labios para contener el pensamiento que les cruza en ese momento por la cabeza: “A ver qué coño cuenta este ahora”.

Ya decía Leonardo “nunca menosprecies la experiencia de nadie, un átomo hace sombra”, aunque no sé muy bien por qué asociaba estos dos conceptos tan dispares ni a cuento de qué digo esto ahora. Pero, ¿a que queda bien? A lo que voy, mis recuerdos de mi vida en Madrid son tan dispares como extensos, y esta mañana de domingo me he despertado con uno intenso y vívido que ha traspasado las capas de la memoria.

Nos diste lo que queríamos: un símbolo
Aquellos días que rodearon la Semana Santa de 1994 no tenían nada de mítico. José Ángel Mañas se hacía famoso por sus “Historias del Kronen”, a los jóvenes de la época que no habíamos cumplido los 20 nos tachaban de bakalaeros drogadictos y en televisión acojonaban constantemente con telerrealidad de máquinas de la verdad, asesinatos pasionales y testimonios aberrantes de corruptelas y agujeros económicos de miles de millones de pesetas. Los jóvenes sentíamos cada vez más una “insoportable sensación de vivir”.


Mientras tanto, bebía cerveza, me reía con mis amigos del bajón que le había dado a Kurt Cobain en Italia que había suspendido la gira europea de Nirvana, escuchaba Guns’n’Roses y Pearl Jam, compraba cómics en la calle Luna y empezaba a descubrir a Oasis, un poco harto de los Héroes del Silencio. En general, me la sudaba bastante el mundo, me preocupaba ya desde el primer año no haber elegido bien la carrera que acababa de empezar y hacía malabares para llegar a la semana siguiente con las 2.500 pesetas que me daba mi madre cada viernes.

Para mí y mis amigos, Malasaña era la ciudad sagrada, y la sala Maravillas su templo. Un bus y no sé cuántas paradas de metro me separaban de esa zona de Madrid, en la que pasado, presente y futuro se agrupaban en lo que se llamaría “la movida indie”.


En realidad, nadie lo llamó así nunca, sólo yo en mi cabeza, consciente de que lo que se cocía en ese ambiente seguramente era muy similar a lo que vivieron mis hermanos 15 años antes por la misma zona. Pero sus templos eran otros, adoraron a dioses pasados: el Pentagrama, la Vía Láctea, Morasol y Rock-Ola (estos dos últimos no estaban en Malasaña) pertenecían al pasado. Los Secretos, Radio Futura, Gabinete Caligari, eran dioses paganos que olían a rancio.

Ahora la vida estaba en la calle Madera, en el Jazz Madrid, el Only You, el Ramones Fan Club, el No Fun, el Pozo Negro (bareto cutre donde los hubiere, no se llamaba así, pero nunca me aprendí su verdadero nombre) y, sobre todo, el nuevo concepto llamado Sala Maravillas. Nirvana, Soundgarden, Lemonheads, Stupid baboons, Oasis, eran los nuevos apóstoles de esta religión, en la que la “indi-pendencia” era su mandamiento. Escuchaba versiones de Janis Joplin improvisadas en un bar de la Plaza del 2 de Mayo, donde moros insistentes me querían vender grifa y hippies barbudos amenizaban con ritmos tribales los botellones de la zona, mientras las muchachas bailaban en el centro de la plaza. Allá donde fuera había música en directo y minis de cerveza a 300 pesetas, de los que bebíamos todos como cáliz sagrado, antes de ir al Maravillas.


En el Maravillas cabíamos todos: pijos simpáticos, macarras fumadores, leñadores de camisa de cuadros, intelectualoides con gafas gruesas, modernillos con gafas de sol a las 3 de la mañana, pasotas estudiantes de interpretación, e incluso aspirantes a ingenieros. Una perfecta armonía donde se rompía la endogamia de las tribus y hasta se podía ligar con la misma dificultad que los conquistadores en América, sin forzar situaciones y riéndote por el camino. Después, si había ganas, tiempo y compañía (y te encontrabas en la ‘twightlight zone’, la hora en la que los búhos habían terminado y aún no habían empezado los autobuses de línea ni el metro), el Only You, con sus máquinas de coser reconvertidas en mesas y su fantástica decoración (el sueño de la habitación de muchos de los que íbamos), era el fin de fiesta perfecto.

Algo empezó a oler a chamusquina cuando en uno de los templos (separado por veinte minutos andando) se comercializó el movimiento. La sala Revólver, una de las más comprometidas (donde pocos años antes había visto en directo exclusivo, junto a 200 personas más, a Soda Stereo, grupo que llenaba estadios en Argentina) comenzaba sus “eventos culturales” con actuaciones de flamenco, hard rock, indie, e incluso los domingos ponía un mercadillo.

Eh, espera… ¿Un mercadillo? ¿Las copas a 400 pesetas? ¿Pagar entrada? ¿Dónde estaba el espíritu indie, dónde la indi-pendencia?

Supongo que eso sería el principio del fin, con muchachas delgadísimas sin pechos enseñando el ombligo con sus tops mientras movían las coletas de media melena al colocar la ropa “importada de Londres” a precio de oro. Puto mercadillo, puta televisión, putas historias del Kronen que nada tenían que ver con la realidad. El día que el portero del Maravillas, conocido de tanto entrar, me pidió 500 pesetas, se hizo la primera fisura en el movimiento, la que resquebrajaría la indi-pendencia. Comenzaba el mercantilismo de la movida, como ya pasara 15 años antes.

Entonces Kurt Cobain se pegó un tiro en la cabeza. La imagen de sus ‘Converse’ recorrió el mundo y nos dejó huérfanos de alguien que lo había visto todo antes que nosotros y no lo había soportado. Un cobarde, seguramente, pero al menos consecuente. Brindamos por él con más cerveza, cómo no, esta vez en Alonso Martínez.

Puerta de la Sala Maravillas, o lo que queda de ella
Ahora la Sala Maravillas está cerrada, la Revólver no se recuerda, así que nunca existió, el Jazz Madrid está abandonado y la única música que se escucha es la de los iPods de los que pasean por allí. La penúltima copa que me tomé en Malasaña fue en la Vía Láctea, tras no poder entrar en el Penta por aforo completo, y el Mercado de Fuencarral (la calle entera) es una de las zonas más caras y exclusivas de Madrid, ahora que la calle es peatonal. El ambiente G se impuso un poco más allá, en Chueca, las terrazas invaden la Plaza del 2 de Mayo, y los restaurantes vegetarianos, créperias, pizzerías y ambientes exclusivistas trufan la zona.

Oasis se separaron, igual que los Héroes. Al vocalista de Soundgarden le prohibieron seguir cantando a riesgo de quedarse sin cuerdas vocales, al de Alice in Chains le encontraron muerto después de dos semanas, Pearl Jam suenan cansados, Guns’n’Roses son una parodia de lo que fueron.

Lo indie aún se usa como etiqueta, con una estética muy definida. Los perroflautas con rastas de peluquería y harapos de diseño, y los modernillos gafapastas que se dejan bigote, van a las filmotecas y compran los packs de Tuffaut y Pasolini en la FNAC, son los hijos de esta tendencia, hermanos irreconciliables de aquello que una vez fue uno, hermanastros de los emos, hijos pródigos que ni saben quién era su abuelo. El mercantilismo, la ‘pela’, es lo que queda de aquellos tiempos de libertad e indefinición, crisol donde todos teníamos nuestro sitio.

No es ni mejor ni peor, sólo se sigue la tendencia que marca lo que pide el público. Tan absurdo sería mantener aquél ambiente como pretender mantener las inquietudes de la movida de principios de los 80. Como ésta, del movimiento ‘indie’ sólo queda el cascarón, la estética y los símbolos, como de la última revolución la cara del Che estampada en camisetas, o de los últimos quadrophénicos las bandera de Reino Unido en el techo de los coches minis.

Es sólo... Que me resulta chocante, curioso, significativo... Han sobrevivido los que ya estaban, los que iniciaron la madre de las revoluciones contraculturales de finales del siglo XX. Los mismos bares y locales que poblaron Malasaña en los 80 aún sobreviven en el siglo XXI. ¿Evolución, adaptación, prominencia? No tengo ni idea, pero Almodóvar, Alaska, Antonio Vega (DEP), Loquillo, Jaime Urrutia, Ramoncín, etc, siguen aquí en boca de todos 30 años después. Del disco post-indie del 98 "Generation Next" (gracias Pepsi) no queda nadie, absolutamente nadie (no me voy a molestar en explicar por qué Dover ya no es Dover, entre otros). ¿Selección natural o defensa de "lo nuestro"? No lo sé.

Una vez leí en una pintada en el metro de Colombia: "La revolución se lleva en el corazón para morir por ella, no en la boca para vivir de ella". Igual lo he enfocado mal y realmente mereció la pena vivirlo, disfrutarlo en su momento, en el momento adecuado en el lugar idóneo con la edad apropiada, que fuera efímero y pueda recordarlo ahora en este estúpido blog.

Pero, yo estuve allí…