7 de noviembre de 2012

Don't come in

Imagen cortesía de Hoy no debería pensar en nada

Hoy es un día para estar alegres, aunque sea noviembre, esté lloviendo y empiece a hacer frío. Es un día donde se han confirmado procesos que han llevado años de convencimiento, aceptación y asimilación por parte de la sociedad. Decisiones ratificadas que hace sólo 15 ó 20 años hubieran resultado impensables.


Pero los que perseveran lo consiguen, y la democracia, al menos, el sentir democrático, ha puesto un poco de orden en este loco mundo. Kurt Kobain, ese loco que llegó al final y ya no quiso volver, a veces hablaba de libertades desde el otro lado del espejo, esas que se heredan pero no se ganan. Esas que homófobos y racistas, reservistas de la espiritualidad o paladines de la ética y el gusto mal entendido, tienen que tragarse de vez en cuando.
El tuit con más RT de la historia

No involucro a nadie más, sólo hablo en mi nombre cuando afirmo: QUE SE JODAN los paladines de la virtud y la corrección, que la base de toda convivencia comienza por el respeto al otro. Y de eso se trata, de respetar lo diferente.

No es lo mejor, ni siquiera es lo menos malo, pero es mejor que la alternativa. ¡Y qué alternativa! No quiero vivir en una sociedad donde tenga que ponerme una máscara gregaria de Guy Fawkes para sentirme libre.


Porque lo mejor es que, dentro del individualismo en el que estamos educados, que no fomenta el bien común y de la sociedad, al menos puedo elegir qué y con quién equivocarme. Y también con quién no.


Disfrutad de este día, no sólo porque no habrá otro igual, sino porque hoy la libertad ha ganado un poquito de espacio para que nosotros la ejerzamos y nuestros hijos la disfruten. Para que nos podamos sentir un poco más libres.

31 de octubre de 2012

Canciones pródigas

¿Ya estamos otra vez con las listas? Pues sí, vamos a recuperar un clásico que desde aquellas sobre mis gustos y disgustos, e incluso sobre canciones que forman parte de la banda sonora de mi vida, incluso españolas, hacía tiempo que no le daba un repaso.

Esta vez es el turno de esos hijos únicos que a veces tiene la música, esas canciones pródigas que, a veces, se instalan en tu memoria musical. Soy capaz de escuchar muchos estilos, incluso pueden atraerme distintos tipos sin importarme demasiado ni que esté de moda, ni que la letra sea incomprensible o incluso que la vida privada y/o pública de los compositores no sea todo lo adecuada que debería para su estilo.


Sin embargo, reconozco que tengo mis fobias. No es que aborrezca (bueno, a veces sí) al grupo o al intérprete, sino que no son de mi palo y, por tanto, no me gustan. Y si no me gusta, yo lo siento, pero no me gusta, y ni escucharlo constantemente en la radio o en el equipo de alguien hará que cambie de opinión.

Eso no significa que abomine, lo difame o no sean buenos. Como músico aficionado, reconozco que hace falta tener mucho valor para subir a un escenario y trabajar en el mundillo de la música (que tiene muy poco que ver con lo que nos cuentan) y mucha suerte y perseverancia para triunfar si realmente se merece. Cuidado, que no hablo del talento o el virtuosismo, porque de ambos están llenos los andenes de los metros del mundo.

A veces, esos grupos o intérpretes a los que rechazo, insisto, porque no me gustan, tienen una perla, una pepita de oro, a la que me agarro para justificar mi misantropía musical. Se trata de un tema, uno solo en toda su carrera musical, que me parece una joya, una maravilla, y demuestra que, efectivamente, el talento, la inspiración y el saber hacer forman parte de la profesión del grupo o intérprete, y que yo, en mis limitaciones, no he podido, no he querido o no he sabido valorar.


Aunque también está la opción de que no me guste porque se vaya a lo fácil, a la fórmula que ha dado beneficios y no se innove en 30 años. A los Rolling les ha funcionado 50 años. A Víctor Manuel y a Estopa también. ¿Por qué cambiar algo que ya tiene su público? Bueno, Búnbury lo ha hecho. Por eso en cada disco con un estilo nuevo gana y pierde adeptos de distinta condición. Pero él es él y, te guste o no, es un personaje único.

A continuación les dejo algunas de las canciones pródigas que me parecen una auténtica maravilla, de artistas y grupos que no me gustan, e incluso me dan algo de grima. Insulten, comenten y hagan su propia lista en los comentarios o en twitter.

Cuando el mar te tenga – El último de la fila
Creo que le cogí asco a este grupo por lo pesado que era mi hermano, todo el santo día escuchándolos. En casa, en la radio, en el coche, en el trabajo, en reuniones familiares, en cumpleaños, en navidad… Me caen estupendamente y son un par de monstruos, incluso a Manolo García le he visto en directo varias veces (por imposición, claro) y reconozco que es un máquina.

Pero que no.

Sin embargo, este tema se me metió en las venas escuchándolo un verano adolescente de principio de los 90 muerto de calor, mientras esperaba a que me pusieran una cerveza (no creo que tomara copas en aquél entonces). Me llenó tanto que incluso pensé que era una versión (hubo algunos imitadores de EUDLF por aquella época) de alguna otra canción que había oído de niño. Pero no, es original e intransferible de estos catalanes inclasificables y me sigue llenando como el primer día.


Hoy todo va al revés – Anotnio Orozco&Tote King
El que me conoce sabe que el movimiento del estilo rockero-cantautor-sufridor que encabezó en su momento Sergio Dalma no me va. Nada de nada. Si a esta combinación le añades el 'flamenquito', ya has terminado de conseguir que me den ganas de arrancarme los oídos. Pues eso, más o menos, es el estilo Orozco para mí.

Recuerdo que pasé casi un año en una oficina estilo americano, compartiendo espacio con 10 compañeros más, con Kiss FM de fondo, escuchando una y otra vez, UNA Y OTRA VEZ, el lamentoso y lamentable “devuélveme la vida” de Orozco, a veces solo, a veces con Malú.

No sé cómo sobreviví cuerdo a esa etapa de mi vida. Tampoco cómo, un par de años después, tras tragarme dos horas de concierto para hacerle dos preguntas al final y que dijera que no le apetecía, no le hice comerse el micro a Malú. En fin, este tema demuestra que, si se quiere, se puede. Tremenda mezcla de rock, funky y hip hop con el amigo Tote.


Rutinas – Chenoa
De esta chica hay poco que decir. Tiene una voz increíble, una personalidad arrolladora y un estilo entre chabacano y divino que me pone. Evidentemente, no es mi rollo aunque le deseo todos los éxitos. Me gusta mucho este tema, el estilo, la atmósfera, las guitarras, los cambios de ritmo, la letra… No sabría decir exactamente por qué, pero me relaja mucho.


Un día en el mundo – Vetusta Morla
Se supone que para molar hay que tener algo interesante que decir y además revestirlo de una estética con la que tus seguidores puedan identificarse. Este grupo madrileño, que empezó tocando en colegios mayores, no cumple ni una cosa ni la otra. El escuálido cantante de voz extraña pronuncia palabras que forman frases, y a su vez éstas frases conforman canciones... Que no me dicen nada. Absolutamente nada. Que alguien me explique qué coño significa esto:

Dejarse llevar suena demasiado bien.
Jugar al azar,
nunca saber dónde puedes terminar...
o empezar
Copenhage

Sin embargo, éste tema me atrapó en su momento, quizá por su versión acústica (que recomiendo buscar) rodada en un plano secuencia desde su casa hasta la FANC Callao. O quizá por el estribillo, despechado, retador y a la vez entrañable. O quizá porque en el momento en el que la escuché la tarareaba una y otra vez. Pero bueno, aunque no me digan nada, yo soy feliz de que su juego me haya dejado así.


Alejandro Sanz – No es lo mismo
Aborrezco que este chico vaya de andaluz cuando es de Moratalaz, por mucho que sus padres sean gaditanos. Ketama, por ejemplo, llevan lo de ser madrileños estupendamente. Eso entre las muchas cosas que me dan asquete de él. Pero este chico ha formado parte de mi vida casi desde sus inicios. Mi primera novia, a principios de los noventa, le adoraba cuando pisaba fuerte e iba de chachiguay. Un amigo gay le idolatraba y tenía el corazón partío por él a finales de la década. Algunos de los trabajadores de la primera empresa en la que trabajé estuvieron de gira con él durante un año y no les dirigió la palabra a ninguno de ellos en todo ese tiempo. Y yo cada vez le cogía más asco.

Pero hace unos años, oh maravilla, Alejandrito se enguarró, le dio por rapear, ir de enrollado y componer un tema no sólo digerible sino chulo y reivindicativo que, maldita sea, hasta me parece divertido. Pues nada, bendita excepción: que le vaya de madre.


Todo – Pereza
Lo peor de ir de malote es que detrás se esconda un moñas, un puto moñas. Comprendo que la música está para ganar dinero y para eso el rock and roll está pasado y tiene un público minoritario. Comprendo que Los Rebeldes tuvieran su momento y hoy en día un grupo de rockabilly que apesta a testosterona tendría poco éxito. Comprendo que tener un directo impecable labrada en miles de actuaciones, una estética descuidada-estudiada y unos amigos en la compañía que te apoyan cuando se te ocurre la feliz idea de bombero de REPETIR un disco entero con duetos con tus colegas, creyéndote, qué sé yo, U2 o Springsteen, es un valor añadido a lo que puedes aportar. Pero, insisto, lo que es imperdonable es ir de rebelde y malote desde el púlpito del rockandroll y cantar al amor más empalagoso.

Pero, cuando escucho este tema, recuerdo que su letra definía exactamente mi situación en aquél 2006. Escucharla entre besos y abrazos, repitiendo “todo todo…” mirando a los ojos y sintiendo que estás viviendo un momento especial, es algo que sólo pasa una vez en la vida. Y sólo por eso les tengo respeto a estos moñas que cantan con más desgana que arte.


Fuera de lugar – Revólver
Me remito a la argumentación anterior, y además añado: el rock exige una estética, y sólo unos pocos elegidos tienen el derecho a estar gordos sobre el escenario y seguir siendo la puta hostia. BB King o Van Morrison por ejemplo. Carlos Goñi es un gran compositor, a pesar de imitar en todos y cada uno de sus discos a Bruce Springsteen, pero siempre ha sido un falso rockero. Y es que, amigos, cantar de la pena del desamor lo hace cualquiera. Pero escupir a la tristeza, hacerle un corte de mangas y cagarse en todo con la suficiente elegancia y chulería, esgrimiendo una sonrisa sardónica, eso, amigos, ¡eso es rock and roll!

Pero con este tema, exactamente con éste en acústico, el colega me ganó. Lleva veinte años cautivándome, haciéndome hervir la sangre y bombear adrenalina cada vez que la escucho. Y, a estas alturas del partido, han sido muchas. Joder, escucho los coros de Casañ, la base rítmica o los rasgueos de guitarra y se me ponen los putos pelos como escarpias. Inmejorable.


Laura no está – Nek
Vale, no os riáis. Es evidente que este chico no es santo de mi devoción, pero le reconozco que, a pesar de ser un claro producto mediático, su referente musical es Sting, lo cual es un buen principio. Y además compone sus propios temas que, aunque no me gusten, tienen calidad musical suficiente.

El caso es que, para mi horror, este tema me gustó desde el principio y ahí sigue, con su estribillo pegadizo y su cadencia al entonar los finales. Y esta sí es una forma elegante de ser moñas.


Sangre española – Manolo Tena
¡Ay, Manolete! Cantas en ‘Alarma!!’ después de inventar el “teatro rock” con ‘Cucharada’, un grupo relativamente aceptable de los 80 aprovechando el reflujo de la movida madrileña, te exiges triunfar en solitario, un éxito que a pesar de tus amigos no llega, te vas a Miami a triunfar y componer, consigues hacer un disco lleno de éxitos fáciles, una gira con tus amigos que se apropian de un tema ajeno (‘Contamíname’ de Pedro Guerra) y ganas lo suficiente como para sacar algo modestito de vez en cuando y vivir holgadamente los próximos 20 años. Y todo esto sin cambiar tu cara de pasmao y tu aire de chulería.

En fin, que no me cae muy bien, pero le reconozco su talento como compositor, que es en lo que se gana la vida realmente. Sobre todo cuando escucho este temazo que, por mucho que he buscado, no he encontrado instrumental. Una preciosa melodía con una letra acertada que enamoró a mujeres de todas las generaciones. A mi madre, por ejemplo.


Contigo - Joaquín Sabina
Finalizo esta entrada con Sabina, el bardo de la clase media durante generaciones, letrista excepcional y compositor de varios himnos generacionales, que me aburre hasta la extenuación. No quiero crearme enemigos, simplemente diré que el rollo cantautor no me va nada, y Sabina es su paradigma. Su afán de convertirse en el Bob Dylan hispano a veces le hace parecer ridículo, empezando por el bombín y acabando por esas poses ridículas, y más desde que ha dejado de fumar.

Pero su talento es indudable, y su falta de cualidades vocales (a imagen y semejanza, y también a la sombra de Bob) no impiden que sea el creador de uno de los temas románticos más preciosos que he escuchado en mi vida. Sin reproches ni pagafantismo, sólo amor incondicional, de ese que cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren.

21 de octubre de 2012

Reading is sexy


En la era en la que el papel parece que apunta a su inminente final, quiero reivindicar la presencia de estos sujetos que, gracias a Gutenberg, revolucionaron la cultura desde el Renacimiento y homogeneizaron la transmisión de valores, ideas y espíritu crítico, es decir, cultura, desde L'Encyclopédie. Son los libros, amigos, esos elementos que los sesudos estudiosos de comunicación y semiótica redefinen como tablets sin pilas, y que los niños de hoy describen como un iPad que no funciona.


Además de mi querencia de sobra conocida por los libros, no puedo evitar que se me revolucionen las hormonas y empiece a salivar cuando veo cierto tipo de estampas que difícilmente pueden ocurrir con e-books. Hoy en día los libros son accesorios 'vintage', e incluso retro, pero aún así se me ocurren múltiples escenarios eróticos con libros de por medio. Tanto con su presencia física como por las historias que contienen.




Porque ya deberíamos saber que la ignorancia, o en su defecto, no leer, lo que provoca es la idiotización de una sociedad cada vez más anestesiada y con menos interés en lo que ocurre a su alrededor, de las decisiones que toman otros por ellos y de la capacidad crítica para tener opiniones propias.

Leer no es una actitud de pijos y gafapastas, esos que venden la pose, la frase aprendida o tienen una cita para todo que empieza por "como decía nosequién..." aparentando una cultura aprendida pero no asimilada. Leer es educarte y hacer funcionar tu cerebro, lo que te hace ser quien eres. Es introducir ideas en tu cabeza, racionalizarlas y aceptarlas o no como propias. Es adquirir una actitud crítica en la que el principio de autoridad pueda cuestionarse. Es, en definitiva, nunca dejar de aprender.



En la campaña que mantienen los amigos de Jot Down para difundir la cultura desde un punto de vista erudito pero poco académico, se encuentra este mismo lema de "Reading is sexy" que nos ha gustado a todos. Incluso, la voluptuosa Sofía Vergara nos anima a no juzgar el libro por su cubierta:


En cualquier caso, sea por algunas bibliotecarias suecas, sea por la conceptualización erótica que se le puede llegar a dar a la literatura, a las pruebas me remito. 

Lean y disfruten, amigos. Porque, ya saben, leer es jodidamente sexy

Nota: casi todas las imágenes sacadas de aquí














































10 de septiembre de 2012

Tapper Wars


Antecedentes:

8 de febrero de 1904: Rusia lanza un tupper de borsh congelado en la zona de Manchuria, acto que Japón considera hostil. Comienza la Guerra Ruso-Japonesa

28 de junio de 1914: el estudiante nacionalista serbio Gavrilo Princip arroja un tupper de estofado de mućkalica al archiduque Francisco Fernando de Austria. Comienza la Gran Guerra

1 de septiembre de 1939: Alemania lanza un tupper de bradwurst con chukrutt a la frontera de Polonia. Comienza la Segunda Guerra Mundial

25 de junio de 1950: Corea del Norte arroja tappers de pollo kon-bao a la localidad surcoreana de Pusan. Comienza la Guerra de Corea

5 de junio de 1967: Israel lanza tappers de hummus a bases aéreas egipcias en la Operación Foco. Comienza la Guerra de los 6 Días

22 de septiembre de 1980: las tropas de Saddam Hussein arrojan un tupper de kebab con falafel a la provincia iraní de Juzestán. Comienza la guerra Irán - Irak

7 de octubre de 2001: en represalia por tirar sendos tupper de cordero especiado a las Torres Gemelas, EEUU y una alianza internacional comienza a arrojar tuppers de alitas de pollo congeladas para hacer salir a Osama Bin Laden de su escondite. Comienza la Guerra de Afganistán

10 de septiembre de 2012: Sandra Peralta, madre de dos niños, lanza un tupper a la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, en el colegio público Virgen de Navalazarza de San Agustín del Guadalix

¡TENGO MIEDO!
¡ES EL PRINCIPIO DEL FIN!



8 de septiembre de 2012

Publi molona I

Titulo así esta entrada con la ilusión de obligarme a comenzar una serie que continúe en el futuro, la verdad, con más voluntad que esperanza. No sólo por mi escasa disciplina sino por lo desesperante que es comprobar que hay vídeos que ya no existen cuando repaso entradas antiguas y me paso horas encontrando una nueva fuente fiable (si existe) a la que referenciar el contenido anterior. Pero ya que en otras ocasiones he hablado de publicidad, ¿por qué no intentar hacer una serie propia?

Creo que de todos es conocida mi afición por la publicidad. Si no fuera ingeniero, informático, periodista o emprendedor, seguramente sería también publicista. De hecho, durante varios años mi medio de subsistencia fue la publicidad pura y dura, la del briefing, el guión de campo, el montaje, las presentaciones convincentes y el reclamar facturas durante meses. Vamos, lo normal en la empresa publicitaria.

Ejemplo de publi mierder, a la española, "espicilistas asisitidos", seguramente realizada por el hijo del cuñao de alguien, que sabe mucho de publicidad y de informática

Me gusta la frescura, la originalidad, el impacto, lo representativa que es la publicidad de la sociedad del momento (Mad Men es un excelente ejemplo), el juego de emociones, los cambios de mentalidad... ¡Hasta la manipulación voluntaria a la que nos sometemos!

Que nadie se moleste, pero el periodismo es el hermano pequeño de la publicidad, ambos forman parte del concepto de comunicación, y ésta a su vez es la cuarta parte del marketing, lo cual debe ser una cura de humildad para los que defienden el exclusivismo informativo de los medios de comunicación. Para informar hay que comunicar, y para comunicar con eficacia también hay que vender lo que se informa. Algunos comunicadores son auténticas fuentes de sabiduría pero tienen una lectura tan tediosa que el mensaje se pierde en las formas. Defecto del que también adolecen los textos académicos, que parece que cuanto más innecesariamente enrevesados, más ínfulas de importancia tienen. Comunicar también es vender lo que se comunica.

- ¿No es genial? No tenemos que pagar nada por el granero
- ¡Sí! Y hasta la comida es gratis
Facebook y tú. Si no estás pagando por ello no eres el cliente. Eres el producto siendo vendido 

En fin, concepciones aparte, algo que me gusta mucho es cuando se aprovechan recursos de conceptos anteriores para hacer cosas nuevas. Por ejemplo, veamos el siguiente cartel de la película "La red social" (2010)
Celebérrimo el lema de esta película: "No haces 500 millones de amigos sin ganarte algunos enemigos"

Cartel que, con todo el morro y el gracejo de una serie que en ningún momento pretende tomarse en serio a sí misma, y aprovechando las relaciones previas con la película, es copiado descaradamente por la producción basada en el cómic "The walking dead" (2010) con motivo de haber llegado a los 10 millones de fans en Facebook.
"No consigues 10 millones de fans sin comerte a unos cuantos"

Este mismo ejemplo de "publi de publi" lo vimos en este mismo blog con sendos acojo-spots de Volkswagen y la película Thor (2011)

Pero demos una vuelta más de tuerca al concepto publicitario. A veces las nuevas tecnologías permiten a los publicistas inventar formas de difundir su marca de formas. En los siguientes ejemplos os dejo una imagen y el enlace, porque es mejor que juguéis en su propia página. En 2010 se realizaron varios experimentos en Youtube, uno de ellos la campaña para la película de Stallone "The expendables" (2010), que no te permitía interactuar, es decir, era pasivo.
Qué grande es el cabrón 

La agencia Buzzman logró ese pasito adelante, usando el término "interactividad" (que suena tan casposo como "multimedia"). En el mismo año 2010 lanzaban una campaña para Tipp-Ex, en la que un oso y un cazador tenían sus diferencias, pero era el usuario el que decidía qué pasaría entre ellos. Sin duda, era un paso adelante para la época, y más contando con la complicidad de Youtube que, por fin, empezaba a lucirse y rentabilizar toda la inversión en servidores.
  La campaña The Tippexperience 2010

La idea debió gustar, porque dos años después, la misma agencia y la misma marca (sin reinventarse demasiado, todo hay que decirlo, más que afinando y mejorando la calidad) han repetido con el mismo esquema, siendo esta vez el usuario el que elige el año en el oso y cazador actúan. Es sorprendente la cantidad de recursos y material empleados en una campaña publicitaria distinta, que corre el peligro de no aprovecharse del todo. En cualquier caso, en los comentarios de ambos vídeos están las claves para aprovechar los recursos.
La campaña The Tippexperience 2 2012

En fin, motivos hay más que suficientes para que me guste la publicidad, prácticamente una ciencia. Estas nuevas tendencias van cambiando de nombre con los años, y ahora a lo multimedia, a lo interactivo, se le llama gamificación (de game, 'juego' en inglés). No me gusta nada usar neo términos anglófonos pudiendo inventar nuestras propias palabras, como "ludificación", pero allá cada uno y su fashionability. Esto es publicidad, y sólo los más valientes cambian el mundo.